domingo, 30 de noviembre de 2014

ADVIENTO EN OCHO PALABRAS. ACRÓSTICO


ALERTA. Vivid atentos, “vigilantes” al impulso del Espíritu, y ser su rostro, su voz, sus manos. Velad: hay que descubrir el evangelio como la historia presente de su salvación. Nos preocupa el futuro pero las nubes en el horizonte se despejan en el presente. Preparad el camino. El Señor vendrá del Evangelio hay que entenderlo como el Señor viene, como un encuentro diario en el amor y la verdad. Despiertos y vigilantes para ver una luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera.
 
http://reliclass.blogspot.com.es/2012/12/adviento-despierta-significado-origen.html
Adviento: Despierta. Significado, origen, figuras y símbolos
DIOS VIENE Y ESTÁ.  Donde tú estés, él estará; donde tu vaya, el irá. Dios siempre está en nuestra vida aunque sea desatendido. Cuentan que una vez Dios quería irse de vacaciones y pidió consejo a sus ángeles. El primero le dijo que se fuera a la cima del Everest porque allí no lo encontrarían. Otro ángel le dijo que se fuera a las profundidades del océano donde pasaría desapercibido. El tercer ángel le dijo que se fuera al interior del corazón de los hombres porque allí muchas veces las personas no lo buscan. El Adviento puede ayudarnos a buscar a Dios en nuestro interior.
VENIDA. Preparar el nacimiento de Dios, no como recuerdo histórico, sino hacerlo nacer en nuestro corazón, contar con él en nuestra vida. Qué importancia tendría que Jesús hubiese nacido en Belén, si no nace dentro de mí, la fe sería recuerdos históricos y nada más, y es contar con Dios que quiere acompañarme siempre en mi vida.

ILUSIÓN, ALEGRÍA, ENTUSIASMO.  “La Alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (Evangelii Gaudium. Papa Francisco). Para quien ama, la espera es un grito constante de ilusión, de gozo, de entusiasmo adelantado por la llegada del amado. Es el amor, el que le hace vivir, el que le hace soñar despierto, el que le hace estar siempre preparado para que cuando llegue el amado pueda fundirse en un mismo abrazo, sentarse a una misma mesa, disfrutar de una misma fiesta, gozar de un mismo amor.

ESPERANDO. Esperar…Esperamos el tranvía, la primavera, la suerte, el aumento de sueldo… Pero ¿quién espera a Dios?, ¿Quién busca la alegría?¿Quién sigue necesitando al niño de Belén?. Esperando al Mesías. Nos abrió el camino de la esperanza. Contra el odio, la guerra, las injusticias, construiremos un nuevo mañana.
NUEVO NACIMIENTO. Para aquellos que han perdido la esperanza, para que puedan renacer de nuevo y poner la confianza en Jesús. Para ayudarnos a dar frutos de justicia, de misericordia y de compasión y reconocer su rostro en el de cada uno de nuestros hermanos. No viene para que todo siga igual. Viene porque es posible ser de otra manera y compartir el pan a manos llenas.
TAREA. “Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea” Parece la parábola de los talentos. Otra vez “ese hombre que se fue de viaje y dio a cada uno de sus criados su tarea”. Para Jesús que cuenta la parábola, no es él mismo. Ese hombre representa la figura de Dios dueño de la casa que es el mundo. Es decir, el mundo que para Jesús quizá solo sea la tierra, queda en manos de los hombres. La tierra ha quedado en manos de los hombres. ¿Cómo estará la casa (la tierra) cuando venga el dueño de su viaje?
ORACIÓN.  La persona necesita cultivar el espíritu, escuchar su conciencia, alimentar otras dimensiones, abrirse al misterio, escuchar el rumor de la vida, permanecer en silencio, acoger a Dios.  Esta es la llamada profunda de este tiempo de Adviento que comienza.

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